viernes, 24 de diciembre de 2010

Letricidio y Reencarnación

Para aquellos escépticos que por falta de fé o exceso de razón han dejado de creer en la reencarnación, traigo desde el más acá-al costado- pruebas fehacientes sobre la existencia de la vida después de la muerte, la reencarnación, resucitación o cualquier otro fenómeno que implique la muerte seguida de vida, de letras.

Si, de letras. Si si...de las letras.

Hablo de algunas letras en particular. La “S” , las “s” del final especificamente suelen ser asesinadas y muchas veces masacradas sin piedad por muchos hablantes, por ejemplo: “¿Qué hacé?”, “¿Cómo andá?” o “Ponete la zapatilla, cruzate y comprame tre huevo, decile al Ernesto que te lo anote”. Esos caracteres vuelven a la vida en otras palabras, por ejemplo en: “ComisteS”, “VisteS” , “SubisteS”, etc. La “C” también fenece en algunas palabras y reencarna en otras, por ejemplo: “Otubre” y “Sectiembre”. Con otras letras el fenómeno es un poco más complejo y sufren una transmutación, por ejemplo: “pizza” y “picza”, de “Z” a “C”.

Algunas letras que nunca han podido, ni podrán volver a la vida son: la P de Setiembre, la P de Sicología, la W de Bol, y otras tantas más que han muerto por negligencia de quienes tenían el deber de velar por la integridad de las palabras.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Introducción teorica sobre las situaciones paranoides de segundo grado.

La paranoia se caracteriza, en un plano puramente descriptivo, por pensamientos autoreferenciales de tipo persecutorio. A éste concepto de la psiquiatría lo llamo aquí paranoia de primer grado con el fin de diferenciarlo del de paranoia de segundo grado.

La paranoia de segundo grado se caracteriza por pensamientos autoreferenciales de tipo persecutorio sobre los supuestos pensamientos persecutorios de una segunda persona.

La mejor manera de entender de que se trata la paranoia de segundo grado es con un ejemplo:

Cuando dos personas van caminando por la calle con diferencia de no más de 10mts por algún tiempo, puede suceder que una de las dos personas -la que va adelante- empiece a pensar que la otra le está siguendo, éste seria un pensamiento paranoide de 1er grado. En la segunda persona se presentan los pensamientos paranoides de 2do grado, que serían los pensamientos referentes a los supuestos pensamientos paranoides de la primer persona, en otras palabras: piensa que la otra persona piensa que él la está siguendo.

Lo común es que estas situaciones se presenten de vez en cuando y que se trate solo de un rasgo paranoide y no de una paranoia en términos estructurales. En este último caso las personas pueden, en un primer tiempo, llegar a creer que sus compañeros de trabajo piensan que están siendo seguidos por ellas o incluso ocasionales compañeros de colectivo que se vuelven habitué, vendedores ambulantes, kioskeros, sastres, botelleros, etc... En un segundo tiempo llegan a seguir a una persona en especial sin ningun fin aparente, simplemente las siguen.

¿El delirio se ha apoderado de sus vidas o es que sus vidas se han apoderado del delirio?


miércoles, 20 de octubre de 2010

Sabores

Cuando uno es un investigador nato, acumula a lo largo de su experiencia devorante, cierta información concerniente a los sabores. Gracias a esta experiencia empírica las diferencias, similitudes y/o sutilezas inherentes a cada uno de éstos se hace mas obvia. Enseguida empezamos a notar que algunos sabores no siempre son iguales, esto sucede generalmente cuando se contraponen sabores fantasia con sabores reales.

Mi más reciente experiencia fué con unos grisines. El sticker con la leyenda “pizza” pegado sobre una precaria bolsa celofanosa dejaba augurar, hasta al mas pedorro de los oráculos, la más grande de las decepciones gastronómicas. No sabían a pizza, claro que no. Lo único que puede saber a pizza, es la pizza.

Lo más triste es que a pesar de que uno sabe ésto, sigue comprando grisines, maníes envueltos en masa, snacks de todo tipo y color sabor “pizza”, “jamón”, “salame”, etc. Es casi como si uno buscase -con esa intencionalidad que caracteriza al neurótico- decepcionarse.

La decepción es correlativa a la expectativa que la etiqueta genera, por eso la reacción es muy distinta cuando uno devora sin saber bien de que se trata el asunto. En estos casos la consecuencia no es la decepción sino una pregunta: “¿De qué es esto?”. La repuesta es siempre la misma: “Ah, no parecen, pero zafan”.

Lo más justo sería cambiar estas etiquetas por otras abstractas -después de todo el sabor pizza es una gran mentira, así que su sustitución no sólo sería beneficiosa para nosotros (los consumidores) sino que también para la pizza u otros productos originales en los cuales se inspiran para crear estos “sabores”- .Un ejemplo de etiqueta abstracta sería el caso de los grissines italianos, no saben a italiano...nadie sabe que sabor tiene un italiano, o Italia en el mejor de los casos.


lunes, 13 de septiembre de 2010

La piedra en el zapato o la aceituna en la pizza. Carta abierta y pública a pizzeros, rotiseros y afines.

Estimados trabajadores de las harinas levadurozas

Hace varios años que no logro disfruar una pizza al 100%, por que cada vez que me dispongo a deborar una muzza me encuentro con que el cocinero de turno no ha descarozado las aceitunas.
¿Porqué? Yo me pregunto: ¿PORQUE? ¿QUE SENTIDO TIENE? ¿ACASO NO VEN EL DAÑO QUE LE HACEN A LA GENTE?
Diganme Srs. pizzeros, si para poder comer una porción de pizza que tiene aceituna debo separala primero para sacarle el carozo.¿No sería lo mismo a los fines prácticos poner las aceitunas a un costado de la caja en una bolsita?
Esta queja no es de vago o facilista, hice varias pruebas. No se puede separar el carozo de la aceituna en la boca mientras se mastica la pizza, probé de mandarla al costadito, adelante, y hasta al peligroso fondo (sólo para temerarios). No hay lugar donde se pueda desarrollar el proceso de descarozamiento satisfactoriamente, la boca no es un espacio multitarea. Y no voy a hablar sobre los efectos gestuales secundarios que una boca sometida a tareas tan complejas produce, solamente voy a decir que he visto cosas horribles. Horribles.
Finalmente lo que uno termina por hacer es: comer la aceituna y escupir el carozo tratando siempre de no gopear a nadie o en el mejor de los casos, sacarse el carozo de la boca con la mano disimulada por una servilleta para dejarlo en el plato o en algun otro lugar que por lo general, no es apto para estos fines. Lamentablemente hoy en día no es raro ver en algunos tentempies personas despediendo el carozos por una ventana abierta o abandonarlos en algún florero o maceta. Inaceptable, pero muchas veces necesario.
Por eso, les ruego: tomen alguna medida al respecto. No es imposible, no pido demasiado.
La aceituna descarozada es más cara, pero una pizza lleva 5 ó 6 aceitunas como mucho, el producto final no encarecería tanto. Es sólo una idea, sé que hay muchas más soluciones.

Juntos podemos hacer un mundo mejor.

lunes, 6 de septiembre de 2010

¿Cómo habilitan una carrera sin salida de emergencia laboral?

Hace unos dias, mientras esperaba el colectivo me pregunté: ¿Por qué el psicólogo no trabaja tanto como el común de la gente cree que debería?. Después me pregunté: ¿De dónde saqué esta idea de que el común de la gente cree que el psicólogo debería tener mucho trabajo?. Y, finalmente me pregunté: ¿Por qué carajo me estoy preguntando estas cosas?

Traté de responderme cada una.
Empece por la segunda, ya que si no le encontraba sentido a ésta me ahorraba de responder la primera, no la tercera, pero si la primera.
No hizo falta mucho análisis...es obvio que si pienso que la mayoría de las personas salvo los psicólogos-que si bien son muchos los que hay en Bahía Blanca todavia no llegan a ser mayoria-cree que la psicología ofrece un terreno laboral fértil es porque lo escuché de la gente. Y sí, si hay algo que me cansé de escuchar mientras estudiaba fue: “Ah, estudiás psicología? Te vas a llenar de trabajo/plata, ultimamente están todos locos.”
Un estudio mas detallado de esta frase me ayudaría a responder la primer pregunta. Me di cuenta de que esta frase es por completo falsa. La última parte de la frase: “estan todos locos”, hace que la primer parte se vuelva erronea ¿Por qué? Veamos...si hay algo que caracteriza al loco es que: él mismo no se cree loco, sino que son los demás los que están locos. Por esa razón el loco nunca va a consultar a ningún psicólogo, la mejor prueba de ésto es que el que enuncia la frase jamás va al psicólogo. Me sorprendí, pero aún más me sorprendí cuando me percaté de que en esta frase también estaba la respuesta a mi tercer pregunta: debo estar loco.

martes, 17 de agosto de 2010

De un invento argentino.

Luces rojas, cuerpos apretados y sudando, cumbia al taco. Dirección a cargo de un psicópata. No es ni el club universitario un sabado ni el infierno. Es el escenario de mi más reciente vivencia traumática, un bondi.

Cuando la distancia nos veda la posibilidad de ir de un lugar al otro usando un medio de transporte con tracción a sangre (lease: pony, petiso, bicicleta, “dos patas” o un amigo que te lleva a cococho) debemos recurrir al transporte público. En la ciudad que vivo sólo lo hay de un tipo, el colectivo. El viaje que usualmente hago lleva alrededor de 1 hora más los correspondientes 30 minutos o más de espera. Demasiado tiempo para estar solo metabolizando la ira que, exponencialmente aumenta con cada golpe del vidrio de una ventana rota, cada golpe de baranda, tropezón , pisotón, codazo, caida, apoyada de ganzo, frio, calor, viento, polvo, sudor, gases o hasta vómitos.
En todo el tiempo que he dado uso -o mejor dicho- que he sido usado y abusado por el transporte público llegué a algunas de las siguientes ocurrencias.

La vida en el colectivo es fundamentalmente injusta. Cuando va lleno, los que entran por atrás no pagan pasaje, vos te subiste una cuadra ántes y pagaste. La repartción de asientos es también injusta, teóricos del tema han llegado a hacer comparaciones entre ésta y la repartición de riquesas en la época feudal. No importan los 20 minutos que llevás esperando o tus títulos de nobleza, el forro oportunista que acaba de subir tiene más posibilidades que vos al momento de hacerse de un asiento.
Otro asunto que requiere nuestra atención es el de la prioridad que algunas personas tienen o reclaman a la hora de recibir un asiento. Me refiero a dos casos puntuales: Mujeres que hacen todo lo posible para ocultar el paso del tiempo, menos dejar de pedir el asiento. Personalmente, he tomado la decisión de no ceder mi lugar a estas comunmente llamadas “viejas del orto”: es una postura ética.
El otro caso es el de la mujer de contextura física importante en edad reproductiva. Cómo diferenciar a la embarazada de la “rellenita”, no hay forma. Pedir un test de embarazo durante el viaje haria aún peor nuestra estadía en el colectivo. Una serie de interrogantes se nos invade: Cómo saber si estamos dando el lugar a la persona correcta, cómo saber si no estamos ofendiendo a esta persona y, cómo no pensar que lo están tomando a uno por gil, sobre todo estando ya tan acostumbrados a convivir con esa maliciosa astucia especulativa que caracteriza al argentino ventajero promedio.*

Propongo, desde mi posición de víctima del transporte público de la ciudad de Bahía Blanca, la creación de un ente regulador de asientos, barandas y choferes cuya principal función sea la de asegurar la paz y la justicia en el interior del colectivo.

*Definición de viveza criolla.

martes, 10 de agosto de 2010

Pequeño anexo psicoanalítico sobre la ingesta de vegetales malolientes y su relación con la coprofilia.

Como muchos saben la coprofilia es considerada una perversión en el sentido estricto de la palabra. Por Freud sabemos que muchas de las tendencias perversas del niño-el niño como perverso polimorfo-seguiran el destino de la represión o de la sublimación-en la “normalidad”-.La segunda, la sublimación se dará, una vez sepultado el Edipo y consta de la desviación de la meta pulsional, de una meta social o moralmente inaceptable hacia otra socialmente valorada, en nuestro caso la gastronomia.
Para que se pueda considerar a una actividad producto de la sublimación, ésta debe estar lo suficientemente alejada de la primera (la perversa) como para no poder ser reconocida, algo se encagra de disfrazar esta satisfacción. Por la similitud que encontramos entre la primer meta y la segunda-la meta destino-no podemos considerar que la ingesta de vegetales malolientes sea un caso de sublimación de la pulsión por lo que seguiría siendo una actividad puramente perversa.

Sobre gustos hay algo escrito

Hace ya varios años pensé, inspirado por un sentimiento mezcla de cansancio, indignación y violencia -sentimiento que nos invade cada vez que nos topamos con algo como las croquetas de brócoli- que no de debian cometerse más delitos contra el buen gusto evocando la frase “sobre gustos no hay nada escrito”. Es claro que quien dice ésto esta buscando la inimputabilidad, y sabe perfectamente que está cometiendo un delito grave cuando no atroz. Así que decidí escribir algo, unos pocos preceptos básicos que sienten las bases para una nueva estética de la vida cotidiana pero, que fundamentalmente acaben con la maldita frase. Es obvio que este proyecto, como otros tantos que tuve, quedo olvidado en lo mas profundo de mi memoria (unos 3cm) justo a un costado de “lo que almorce hoy”. Me orienté a la gastronomía, por ser esta una de las ramas mas afectadas.

Empezaré con algunos:
1°: Nada, repito:NADA, que huela a heces puede ser consumido a modo de alimento. Brócoli, Coliflor y Repollitos de Bruselas, principalmente. Porqué? Es obvio que con su aroma están enviando un mensaje, este mensaje es el mismo mensaje que emite un sorete. Puntualmente: NO SOY PARA COMER. Claramente estamos hablando de una tendencia coprófila en el ser humano. (Para más información leer el anexo)
2°: El estomago de vaca más conocido como mondongo no debe ser comido por las mismas razones que no comemos toallas o alfombras de baño. Revisemos su aspecto: Es una goma peluda, blanca con cierto tinte verduzco dado por el pasto que consume la vaca. No hace falta que se diga mucho más.
3°: El queso de cerdo. Producido a partir de los resto de cerdo que fueron separados durante la faena y un compuesto gelificante proveniente de las orejas del cerdo. A ver...basicamente estamos diciendo que es basura re-procesada.*

Debido a que me extendí demasiado los próximos articulos los publicaré por separado.

*(N.del A.) Yo consumo queso de cerdo pero, jamás negue que fuese repungante, algunos vienen hasta con pelos. Soy humano, soy perverso, soy hipócrita.

Dios no ha muerto

A lo largo de la vida el hombre pasa por distintas posturas en lo que a espiritualidad respecta. Hasta hace pocos días yo me enrolaba en las listas de los no creyentes o más explícitamente dentro de los “me da igual”, “Dios es una hipótesis innecesaria”, etc.

Pero, tarde o temprano a todos les llega ese momento en el que Dios se muestra en todo su esplendor. A algunos en las cataratas del Iguazú, a mí del siguiente modo.

He llegado a la conclusión de que la mejor prueba de la existencia de Dios se puede encontrar en la mala suerte. Voy a tratar de explicarlo con un ejemplo.

Un día de lluvia, el mismo día que murió tu perro, vas corriendo por la calle a tomar el colectivo que te llevará a un lugar al que seguramente ya estás llegando tarde, una baldosa floja te arruina por completo y de modo irreparable. Es exagerado, pero a todos nos ha pasado al menos una vez por semana, inclusive esas semanas en las que no llueve. Es más que obvio que ésta concatenación de hechos sobrepasa ampliamente las capacidades explicativas de la causalidad científica. Es éste el punto donde nos debemos detener a pensar. Algo más.

Recuerdo una ocasión en la que adquirí un teléfono celular vía telefónica que, por las características de la situación es obvio que no necesitaba. Tardó dos meses más de lo estimado en llegar y llegó roto. Tuve que esperar un mes más para que me lo arreglen.

Dios existe, y NOS ODIA.

No lo culpo, después de todo haber creado al ser humano debe ser al equivalente terrenal a tener un hijo asesino serial de abuelas, la única razón por la que uno podría llegar a quererlo sería sólo por la irremediable filiación.

Además, tendrá sus sentimientos encontrados con la raza humana pero, POR QUÉ!?

Es más simple de lo que parece. Dios no es perfecto, y qué mejor prueba de ello que nosotros. Nadie disfruta de las equivocaciones –propias-. Algunos con pretensiones de soberbia superada -ciertamente la peor de la soberbias- dirán: uno aprende de sus errores bla bla bla pero, es MENTIRA a nadie le gusta. Ahora, hay algo peor que equivocarse y es que te recuerden a diario que te equivocaste. Es por eso que Dios nos odia, somos una estaca clavada en su narcisismo.

Publicado originalmente el mes pasado.